Puntaje: 9/10 – El pecado es perfecto y es sueco.
40 años en el Death Metal, eso no es solo longevidad, es supervivencia. Mientras muchas bandas de la primera oleada sueca se convirtieron en tributo de sí mismas, SORCERY hizo lo impensable, volvió del cementerio para ser mejor que nunca. Y con “The Immaculate Sin“, su quinto Larga Duración, no solo celebran aniversario, firman el mejor disco de su segunda vida.
Programado para el 01 de octubre de 2026 vía Xtreem Music en CD, vinilo, cassette y digital, el álbum llega con arte una vez más a cargo del incombustible Juanjo Castellano y con la formación más sólida en décadas, los fundadores Ola Malmström (voz) y Paul Johansson (guitarra) junto a Johan Vikholm, Tommy Holmer y Mikael Carlsson.
El disco contiene 10 cortes confirmados: ‘Shadowborn’, ‘Set The World Ablaze’, ‘Stand As One Or Fall Divided’, ‘Terminate’, ‘Paralyzed’, ‘Slice It Up’, ‘The Door To My Black Soul’, ‘The Exorcist’, ‘Flood’ y ‘Die In Retribution’, a los que se suma un onceavo tema para cerrar el ritual completo de 11 himnos. Y qué himnos.
1. Análisis track por track – La misa negra:
El álbum abre con ‘Shadowborn’, el single adelanto, y es una declaración de guerra. Riff marca HM-2 marca de la casa, pero con una producción actual, pesada y orgánica, no esa nostalgia de cartón que venden otras bandas. Malmström suena más cavernoso y rabioso que en “Bloodchilling Tales“, como si estos 40 años le hubieran dado más bilis que oxidado la garganta.
‘Set The World Ablaze’ y ‘Terminate’ son la columna vertebral. Death Metal sueco de manual pero ejecutado por maestros. No hay intento de sonar moderno a lo ENTOMBED A.D., ni de sonar retro forzado. Es el punto medio perfecto que SORCERY encontró desde “Arrival at Six“, velocidad D-beat asesina, medios tiempos aplastantes y esos melódicos tristes y épicos que solo los suecos saben hacer.
El corazón del disco está en la tríada ‘Stand As One Or Fall Divided’ / ‘Paralyzed’ / ‘Slice It Up’. Aquí la banda demuestra por qué sigue vigente. ‘Paralyzed’ es Doom/Death putrefacto, arrastrado, casi al borde de la AUTOPSY, mientras que ‘Slice It Up’ es puro corte de carnicería a lo GRAVE de 1991.
La segunda mitad no decae, que es donde muchos discos actuales se mueren. ‘The Door To My Black Soul’ y ‘The Exorcist’ son las más oscuras y atmosféricas, con Vikholm y Johansson tejiendo armonías melancólicas sobre la base de plomo de Holmer y Carlsson. El cierre con ‘Flood’ y ‘Die In Retribution’ es apocalíptico. Especialmente ‘Die In Retribution’ podría haber estado en “Necessary Excess of Violence” y aun así destacar como lo mejor del disco.
2. El veredicto:
¿Qué hace a “The Immaculate Sin” superior a la media de lanzamientos de Swedish Death Metal de 2026? Honestidad. No hay core, no hay sobreproducción triggereada, no hay intentos de sonar como BLOODBATH. Es un disco grabado por tipos que inventaron el estilo y que no necesitan copiarlo. Suena a SORCERY de 1989 con el músculo de 2026. Producción cruda pero potente, riffs que se quedan en la cabeza, una batería que suena a batería y una voz que escupe odio real, no guturales de manual.
Si “Bloodchilling Tales” fue el nacimiento, “The Immaculate Sin” es la consagración definitiva. Un disco que debería estar en el Top 10 del año para cualquier fan de DISMEMBER, UNLEASHED y ENTOMBED. Los pioneros no solo han regresado, ahora están liderando el pelotón. 40 años después, el pecado sigue inmaculado. Y sangra Death Metal sueco.
Lo mejor: ‘Shadowborn’, ‘Paralyzed’, ‘Die In Retribution’.
Si te gustó: DISMEMBER “Like An Ever Flowing Stream“, GRAVE “Into The Grave“, ENTOMBED “Left Hand Path” este álbum va en ese camino. “The Immaculate Sin” estará disponible desde el 1 de octubre. SORCERY prepara gira europea de 40 aniversario para fines de 2026.
