El pasado sábado 23 de mayo terminé nuevamente en el mítico Circo Volador, pero esta vez no era una noche cualquiera. La lluvia que cubría la Ciudad de México parecía anunciar lo que estaba por suceder: una velada cargada de nostalgia, emociones profundas y ese doom metal atmosférico que solo Draconian sabe transformar.
Desde que crucé las puertas del recinto sentí esa emoción difícil de explicar cuando sabes que vas a reencontrarte con una banda que ha marcado parte de tu vida musical. Habían pasado algunos años desde la última vez que los vi en el Candelabrum Metal Fest en 2023, y aun así las ganas de volver a escucharlos seguían intactas.
Emma Ruth Rundle y el silencio emocional
La noche comenzó con la presentación de Emma Ruth Rundle, y honestamente fue como entrar lentamente en un estado de introspección colectiva. Todo dentro del recinto parecía detenerse mientras su voz y su guitarra envolvían el ambiente.

Canciones como “Citadel”, de Engine of Hell, y “Real Big Sky”, de Marked for Death, tocaron fibras sensibles entre quienes estábamos ahí. No hizo falta demasiada producción ni grandes discursos; su música hablaba sola. Fue uno de esos momentos íntimos donde el ruido exterior desaparece y solo quedan las emociones flotando entre luces tenues y miradas perdidas.
Al terminar su set, el público tomó un pequeño respiro. Todos sabíamos que lo más intenso de la noche estaba a punto de comenzar.
Draconian y una descarga de belleza oscura
El escenario se oscureció por completo y entonces llegó el momento esperado. “I Welcome Thy Arrow” marcó el inicio de la presentación de Draconian, abriendo paso a su más reciente material In Somnolent Ruin. Desde los primeros acordes sentí cómo la felicidad apenas me cabía en el pecho.
La banda sueca demostró que sigue evolucionando sin perder la esencia que la convirtió en una referencia del doom metal melódico. Sonidos sombríos, atmósferas frías y guitarras envolventes construyeron un viaje emocional que jamás perdió intensidad.
Uno de los momentos más especiales llegó con “Heavy Lies the Crown”, perteneciente al álbum Sovran. Ahí pude apreciar con claridad la increíble conexión entre Lisa Johansson y Anders Jacobsson.
La dualidad de sus voces crea algo difícil de describir: una mezcla entre fragilidad y oscuridad que termina por envolverlo todo. Ambos logran transmitir esa melancolía elegante que caracteriza el sonido de Draconian y que convierte cada canción en una experiencia profundamente emocional.
El recorrido continuó con temas como “A Scenery of Loss” del álbum Arcane Rain Fell, dejando claro que el setlist estaba cuidadosamente equilibrado entre su nueva etapa y los discos clásicos que definieron su trayectoria.

Un recorrido por más de 30 años de doom metal
Algo que realmente disfruté fue la manera en que combinaron canciones de distintas épocas. Una banda con más de tres décadas dentro del doom metal no podía dejar fuera temas esenciales de su historia, y eso se notó durante toda la presentación.
Aunque In Somnolent Ruin tuvo un peso importante en el concierto, también hubo espacio para darle protagonismo a Arcane Rain Fell, álbum lanzado en 2005 y considerado por muchos fans como una pieza fundamental dentro de su discografía.
Si tuviera que elegir el momento más especial de la noche, definitivamente sería “The Seasons Apart”. Hay canciones que simplemente conectan contigo de una manera distinta, y esta fue una de ellas. Su letra y el significado que ha tomado dentro de mi vida hicieron que ese instante se sintiera profundamente personal.
Para cerrar la noche llegaron “The Sethian” y “Daylight Misery”, dos canciones que terminaron de convertir el concierto en una experiencia absolutamente catártica.
Una noche que se quedó en el pecho
Entre luces azules y una lluvia que parecía no querer irse de la ciudad, Draconian dejó claro por qué sigue siendo una de las bandas más particulares y emocionales del doom metal.
Su música tiene algo difícil de explicar: logra llevarte a esos rincones del subconsciente donde viven la tristeza, la nostalgia y los recuerdos más profundos. Pero al mismo tiempo, también te recuerda el enorme poder que puede tener una banda sobre las emociones de quienes la escuchan.
Esa noche salí del Circo Volador con el corazón un poco más pequeño, pero completamente lleno de música.
Agradecemos a Dilemma Conciertos y al Circo Volador por las facilidades brindadas para realizar este reportaje.
Draconian. Circo Volador. 23 de mayo de 2026
- I Welcome Thy Arrow
2. The Wretched Tide
3. The Last Hour of Ancient Sunlight
4. Heavy Lies the Crown
5. A Scenery of Loss
6. The Face of God
7. Asteria Beneath the Tranquil Sea
8. Cold Heavens
9. Lustrous Heart
10. Misanthrope River
11. Heaven Laid in Tears (Angels’ Lament)
12. Claw Marks on the Throne
13. Seasons Apart
14. The Sethian
15. Daylight Misery
Reseña por: Isa Reyes (Reyisa) Fotos por: Germán García para Dilemma Entertainment
