La banda estadounidense de rock cristiano SKILLET se presentó por primera vez en la Ciudad de México este 19 de octubre de 2025, como parte de su Revolution Tour en Latinoamérica. El show, inicialmente programado para el Pabellón Oeste del Palacio de los Deportes, tuvo que cambiar de sede al Pepsi Center WTC debido a la alta demanda de boletos por parte de los llamados Panheads, (nombre de los seguidores de la banda).

Las puertas abrieron a las 5 de la tarde, y una hora más tarde comenzó la apertura a cargo de la agrupación mexicana Pressive, que con su potente propuesta de heavy metal encendió el ánimo del público, preparando el terreno para lo que sería una noche histórica.
Una descarga de energía desde el inicio
A las 7 en punto, SKILLETapareció en el escenario con “Surviving the Game”, desatando la euforia de un recinto prácticamente lleno. El setlist continuó con clásicos como Feel Invincible y Rise, que hicieron retumbar el Pepsi Center con los coros de miles de voces.
Desde el primer minuto, la banda mostró una conexión total con sus fans: energía, ejecución impecable y una interacción constante que convirtió el concierto en una experiencia compartida. John Cooper, (vocalista y bajista), no dejó de expresar su emoción al ver a un público mexicano entregado y cantando cada tema.
Un recorrido por su historia

El repertorio fue un viaje por las diferentes etapas de la agrupación, mezclando lo nuevo y lo clásico. Canciones como Awake and Alive, Ashes in the Wind, Sick of It, Unpopular, Lions y Those Nights reafirmaron por qué SKILLET se ha consolidado como una de las bandas más representativas de su género.
La nostalgia llegó con himnos como Monster, Hero y Never Surrender, que transportaron a los asistentes a los años 2000, época en la que la banda alcanzó gran reconocimiento mundial. El público mexicano respondió con saltos, gritos y coros que no cesaron en toda la noche.
Una despedida a la altura

Tras poco más de hora y media de música y alrededor de 17 canciones, SKILLET cerró con “The Resistance”, dejando a los asistentes con la certeza de haber presenciado un concierto memorable.
La primera visita de la banda a México no solo cumplió las expectativas: las superó. Ahora queda la promesa implícita de un regreso que, sin duda, será esperado con ansias por los Panheads mexicanos.
FOTOGRAFÍAS POR: OCESA / Laura Villegas
