Este año la marca Hell and Heaven tuvo una cantidad de 30 cancelaciones, algunas de ellas se pudieron cubrir, pero otras evidenciaron a la organización por la falta de incumplimiento de contrato. De entre todo ese desastre, se suma el caos que tuvo en su inicio, el portazo que se viralizo en redes sociales. Y esto ocurre tras la falta de organización por las partes responsables, pero dejando en fuera esto, podemos deducir que el fracaso de esta edición se debió a la baja venta de boletos, anuncios fantasma de bandas que ni siquiera tenían contempladas, pero incentivaba a los consumidores a adquirir entradas.
Un cartel que sufrió muchos cambios, aun días antes del inicio del festival. La estrategia errónea de marketing de anunciar el cartel oficial a dos meses de oficializarse el evento, con la nula percepción de mercado en que bandas de la talla de Muse, Slipknot e incluso Guns N’ Roses tendrían una gran recepción. La realidad fue diferente y eso no lo previeron al notar que no vendieron lo esperado.
Nuevamente la Zona Vip careció de muchas cosas, al no contar con una plataforma para ver el concierto con mejor vista. Solamente tenían sillones y mesas al ras del piso.
BANDAS
Un tema muy critico fue la cancelación oficial de 30 bandas nacionales e internacionales, quienes a través de sus redes sociales, expusieron la falta de incumplimientos de contrato por la persona encargada, viralizándose el primer día del festival. Agrupaciones mexicanas de la talla de Hocico, Strike Master, Voltax, Luzbel hicieron eco de lo sucedido. De ahí en fuera, otras se prestaron al infortunio de la organización para presentarse aun sin que las puertas del recinto Foro Pegaso, estuvieran abiertas.
Fuera de esos percances, las bandas ofrecieron sus mejores presentaciones los tres días. Si resumiéramos cada día, podríamos mencionar que el Viernes fue fatal, el sábado mejoro y el domingo se quedo como el niño de primaria que se conforma con pasar con un 6. Esto, por los detalles que ocurrieron en el New Blood Stage de Summa Inferno.
Desafortunadamente, por temas laborales no pudimos estar presentes el primer día del evento, donde se suscitaron todos los incidentes mencionados. Las percepciones que tuvimos del sábado y domingo fueron las siguientes. Dadas las cancelaciones ya mencionadas, el sábado los góticos inundaron el escenario Modelo (que por cierto, ni nombres tenían los escenarios). En este Stage desfilaron The 69 Eyes, London After Midnight, Ministry, Lacrimosa y Ville Valo.
The 69 eyes llegó con su mejor repertorio musical para todos los vampiros que se reunían en el escenario, temas como “Brandon Lee”, “Betty Blue”, “Lost Boys” y “Drive” enriquecieron la tarde gótica. Mas tarde la veteranía de London After Midnight se hacia dueño del taburete. Clásicos como “Psycho Magnet”, “Spider and the Fly”, “Notting’s Sacred” y “Sacrifice”. A pesar de los problema de sonido, la banda continuo el show.
Ministry puso a bailar con su EBM a todos los espectadores con “Stigmata”, “Burning Inside”, “Rio Grande Blood” y “Señor Peligro”. Posteriormente el representante del Gothic Metal alemán Lacrimosa, de la mano de Tilo Wolf cautivo a todos los goths con sus temas, escenario que pisa Lacrimosa es un escenario que tiene éxito. Esta vez, ante el publico del Hell and Heaven. Cortes de la talla de “Schakal”, “Lichgestalt”, “Daughter of Coldness” y “Copycat” velaron el ambiente nocturno y gélido del festival. La noche concluiría con el regreso del cantante Ville Valo, quien dio un toque de nostalgia a toda la fanaticada del grupo gótico HIM.
Mientras tanto, en los escenarios principales tuvimos la oportunidad de conocer a Poppy, una cantante experimental que a muchos caballeros cautivo por su belleza, pero en la parte melódica fue un gran reto para la cantante norteamericana. Un total de 15 cortes desataron la euforia del publico femenino.
MUSE una lección de Rock Alternativo contemporáneo
La banda británica comandada por Matt Belamy, ofreció un show increíble para todos aquellos que no tuvieron la oportunidad de verlos a principios de año. La parafernalia del show, los fuegos artificiales y el escenario ad hoc al ultimo álbum de la banda «Will of the People», desato la euforia de todos los presentes. “Hysteria”, “Psycho” y “Stockholm Syndrome” estallaron el inmueble que estaba a reventar. Tanto la zona general como la preferente estuvieron atestadas de gente. Un frenesí de emociones de 20 canciones, estallaron el Foro Pegaso para el cierre del primer día.
En cuanto a otros escenarios, El trve Stage tuvo algunas complicaciones de audio en la presentación de los teutones Sodom, la falta del show de Batushka por problemas con la consola de la banda se pospuso su presentación al tercer día del festival. Finalmente, Covenant encendió los ánimos con su EBM, tras algunos contratiempos con el ingeniero de sonido en New Blood Stage, el trio sueco provoco un tremendo dance floor desde su primer pieza.
El ultimo día de actividades se vio afectado por la baja actividad del escenario New Blood Stage, puesto que no contaba con electricidad y las bandas tuvieron que recorrer su presentación, causando molestia en algunas nacionales que si se presentaron, pero que también impactaron en las redes sociales por el mensaje contundente, tal es el caso de la banda queretana de Thrash Metal Tulkas.
Mientras tanto, las continuas fallas de audio se con una agrupación de renombre dentro del rock y metal en español. Rata Blanca se presentó en los escenarios principales, pero para infortunio de sus seguidores, el cantante Adrian Barilari no se escuchaba, haciendo caso omiso ante estos fallos por parte del ingeniero de audio, la banda tuvo que continuar su presentación que denotaba la molestia de su guitarra Walter Giardino. “Solo para Amarte”, “El Circulo de Fuego”, “Mujer Amante y La Leyenda del Hada y el Mago”, fueron algunos cortes que los argentinos tocaron.
Por otra parte, el Trve Stage tuvo mas protagonismo con la brutalidad de bandas que se presentaron. Despues de lo mexas Leprosy, llego la misa dominical a cargo de Batushka, donde el black metal ortodoxo de los polacos, cimbro el escenario alternativo del Hell and Heaven, manteniendo las cornutas en alto y los headbanging incesantes en cada corte potente.
Le seguiría la banda danesa de doom Konvent que mantuvo la explosión del ritual de los polacos y la brutalidad de los ingleses Carcass para continuar la masacre de los metalheads de hueso colorado, sin importar que los headliners estuvieran en el escenario.
Y para los amantes del folk y la música celta, Flogging Molly se presento para calentar las hostilidades previas a Guns N’ Roses, provocando la diversión de los presentes en el Modelo Stage. Piezas alegres de sus placas «Drunken Lullabies», «Swagger» y «Within a Mile of Home»
Billy Idol se lleva la noche y Guns N’ Roses, pura nostalgia rockera
El chico rebelde de rock Billy Idol se llevo la noche con un tren de canciones de la época dorada del cantante, Sus musicos, a pesar del frio, se lucieron en el escenario. Vestido como autentico rockstar Billy encendió los ánimos tempraneros con “Dancing With Myself” y “Cradle of Love”. El carrusel de emociones bajo con “Eyes Without a Face”. El cantante aprovecho el solo del guitarra para su cambio de ropa y se soltó con “Mony Mony”. La explosividad llego con “Rebel Yell” y concluyo con “White Wedding” para el beneplácito del público.
Para concluir el festival, Guns N’ Roses ofreció un set de clásicos para toda la comunidad rockera, tras una hora de atraso, la banda comenzó su presentación con “It’s so Easy”, “Bad Obsession” y “Chinese Democracy”. La potencia de la banda y la locura que fue generando entre sus fans estuvo acompañada de un espectáculo de luces, que iban cambiando de color al paso de las canciones. Entre el frenesí de piezas no podía falta “Welcome to the Jungle”, “You Could Be Mine”, “Sweet Child o Mine”, “Patience”, “November Rain”, “Civil War”, “Don’t Cry.”
Puntualizar que el cantante Axl Rose ya no canta como antes. Sin embargo, Slash se llevo la noche, al ejecutar esos solos de antología. Ante la tempestad gélida, la banda mantuvo encendida a toda su congregación que coreaba sus cortes. En los momentos que se podía, el cantante agradecía a los asistentes y los motivaba a rockear para olvidarse del frio. Paradise City concluyo el concierto de los gunners, entre pirotecnia se despidieron de su publico mexicano.
Conclusiones:
Un festival que tuvo varios contratiempos, fallas de audio y sobre todo, la vapuleada de cancelaciones por parte de bandas nacionales e internacionales. No hubo anuncio de una nueva edición pero sabemos que siempre se esperan a que el vecino del norte anuncie el suyo. La atención a prensa de forma puntual pero con la pequeña observación de no intimidar a los detalles objetivos, si la prensa ve estos errores se mencionan. Así también como el acierto de implementar un mini festival gótico para toda la comunidad amante de esas letras deprimentes. Además de tener a una banda que es top dentro del rock alternativo y con tintes de metal MUSE.
Esperemos en algún momento de la vida, la organización realmente se preocupe por su clientela y dejen de tener portavoces que sobajan a los posibles compradores con comentarios despectivos. En lugar de ver que hace el otro, mejor enfocarse en su proyecto y buscar esas áreas de oportunidad para mejorar y nuevamente llegue a ser ese festival que se vanagloriaba por aquel 2018.
