A 8 DÍAS DE SYSTEM OF A DOWN: A TOMAR EL SISTEMA CAPIT.

Si alguien pensó que un solo concierto bastaría para saciar una década de abstinencia en la Ciudad de México, subestimó por completo la devoción chilanga. La banda de metal alternativo californiana optó por amplificar el descontrol y añadió un segundo show para el 28 de mayo de 2026 en el Estadio GNP Seguros, transformando su retorno en un fiesta doble de energía tóxica.

Con los accesos para el 27 de mayo prácticamente agotados y el remanente de la venta general desapareciendo a contrarreloj, la metrópoli reafirma su estatus de bastión del metal de vanguardia. Para coronar la jornada, la agresividad sonora de la banda británica IDLES actuará como detonante en ambas fechas. El grupo desembarcará con la crudeza de su álbum TANGK, asegurando que la lona del slam permanezca encendida desde el primer minuto.

Gloria y Desastre:

La huella del Domo de Cobre (Palacio de los Deportes) y el pantáno de Teotihuacán

La algarabía actual no es gratuita; se alimenta de los hechos históricos construidos en sus visitas previas. Quienes atestiguaron su último show en solitario el 6 de octubre de 2015 recuerdan un Palacio de los Deportes llevado al límite del colapso físico, donde la banda ejecutó una ráfaga ininterrumpida de casi treinta temas durante dos horas de hipnosis colectiva.

 

Aquella velada se caracterizó por un magnetismo singular: mientras Serj Tankian se plantaba en el escenario con una solemnidad casi estática, Daron Malakian asumía la batuta del caos generalizado. Ni la pausa de un minuto por un luto familiar pudo contener a la masa humana, que respondió haciendo llover cerveza y fracturando el piso con moshpits brutales. El público celebró tanto los clásicos radiales (“Toxicity”, “Chop Suey!”) como piezas de culto rescatadas de sus demos iniciales (“Temper” y “DAM”). El desenlace llegó con la crudeza y el humor de “Sugar”; tras ella, el cuarteto se evaporó en el domo de cobre, dejando un vacío místico extrañamente llenado por la voz de Phil Collins en los altavoces.

Esta complicidad a prueba de todo tuvo su prueba de fuego en el Force Fest 2018, un capítulo legendario en los anales del metal conocido como la “Tormenta de los Dioses”. El escenario fue el Campo de Golf de Teotihuacán, sepultado bajo un diluvio implacable. Mientras la infraestructura logística se desmoronaba y otros actos cancelaban, System of a Down desafió el fango. La estampa de una multitud bañada en barro, saltando bajo el misticismo de las pirámides ancestrales, quedó grabada como un pacto de lealtad indestructible entre la agrupación y su base mexicana.

Por la caída total del sistema:

A pesar de que el estudio no ha visto un nuevo álbum de la banda en años, el filo político, antibelicista y existencial de su repertorio no ha perdido ni un gramo de urgencia. La propuesta de SOAD no busca la complacencia; persigue la sacudida ideológica y la confrontación acústica a través de ejecuciones veloces y destructivas.

Respaldados por un legado de 42 millones de copias vendidas y estadios agotados en minutos en el hemisferio norte, el cuarteto aterriza en el recinto de la Magdalena Mixhuca (donde se ubica el Estadio GNP Seguros) con un montaje masivo que honra su historia.

El estallido social y musical se aproxima. Dos jornadas consecutivas, un coloso de concreto y miles de pechos listos para resistir el regreso más codiciado del año. 

Presentados por OCESA

Tags from the story
, , ,
Written By
More from Riff Vicious
Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *