CRÍTICA: BRUJERÍA – POCHO AZTLAN (2016)

Dieciseis años. Es el tiempo que ha pasado esta vez para saborear el nuevo lanzamiento de Brujería, Pocho Aztlan. De hecho me cuesta reconocer que el segundo disco, Raza Odiada, pasó por mis manos cuando iba al instituto. Así que ha llovido un poco desde entonces.

Para los que no conozcais la historia, cuando apareció el fenómeno de Brujería con Matando Güeros fue muy impactante escuchar un grupo tan potente y agresivo cantando en español. Casi tan impactante como la portada censurada de su debut.

Brujería supo jugar con el misterio de sus componentes. Existían rumores de que había gente de Fear Factory, de Napalm Death, de Faith No More, pero nadie estaba seguro. Eso chocaba con las letras y la afirmación por parte de Brujería de que estaban formados por narcos mexicanos de lo más sanguinarios.

Tiempo después se confirmaron los integrantes y Brujería perdió algo del misterio que los rodeaba, pero entonces sacaron Raza Odiada, que tuvo bastante éxito de crítica aunque no tanto de los fans, quienes preferían Matando Güeros. Entonces años más tarde lanzaron Brujerizmo tras el cual hubo algunos problemas entre el vocalista Juan Brujo y los componentes Dino Cazares y Raymond Herrera, ambos de Fear Factory, y estos dos últimos salieron.

Desde entonces ha habido entradas y salidas de músicos de renombre provocando que a Brujería le haya costado encontrar una formación estable, en parte entiendo que por los compromisos de dichos músicos con sus grupos principales.

Estoy soltando todo este rollo por una razón muy sencilla. Busco razones para entender por qué Pocho Aztlan me ha decepcionado. El anterior Brujerizmo tampoco me volvió loco, y ahora que lo pienso detenidamente, creo que ya sé el motivo: a mi me gustaban los Brujería con Cazares y Herrera en plena forma, los de Raza Odiada. De hecho, aunque han pasado unos veinte años, sigo escuchando cada cierto tiempo.

Sin embargo, Pocho Aztlan, tiene destellos muy brillantes. No Aceptan Imitaciones es un buen tema con toques grindcore. La genial Santongo parece un homenaje a Hongo (Shane Embury de Napalm Death) en el que Brujería consigue elaborar una canción divertidísima y frenética. Aparece también la curiosa México Campeon, en la que animan a su selección nacional. Códigos tiene unos toques a lo Fear Factory excelentemente ejecutados. Ya casi cerrando el disco, Debilador vuelve a presentarnos a unos Brujería rápidos y divertidos.

Por otro lado quizá haya influido que varias canciones se hayan compuesto a lo largo de estos años y eso haya alterado el resultado global de Pocho Aztlan. Lo más curioso de todo es que precisamente esos temas son los que más me han gustado.

Desde luego no tenemos delante un mal disco y de hecho me gusta más que el anterior BrujerizmoBrujería siguen teniendo su marca personal y sus fans lo van a disfrutar, estoy seguro. Sólo que yo esperaba otra cosa que lo más seguro nunca llegue, igual ese es el problema.

Si os interesa verlos en directo, la compañera Bennu Hush publicó esta entrada con las fechas y ciudades de su gira por la península que harán en Diciembre.

Y ya va siendo hora que reemplaces esa camiseta que guardas desde el instituto con, por ejemplo, las últimas camisetas que quedan ya de Metal Obscura.

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