Obscura Satisfacción: The Sisters of Mercy en la Carpa Velódromo: Reverencia absoluta.

La velada del 23 de septiembre comenzó con un cielo nublado y oscuro que trajo consigo una leve llovizna, presagiando el ambiente perfecto para un concierto de The Sisters of Mercy. Este chipichipi avivó la ansiedad de los fans (que ya hacían fila rodeando el velódromo) por ingresar de una vez por todas a la Carpa Velódromo. Fue entonces cuando la organización del evento abrió las puertas.

Unperro Andaluz sirvió como telonero. Esta banda de Ecatepec, integrada por seis miembros —dos guitarras (una de ellas a cargo del cantante), bajo, batería, saxofón y sintetizador— crea un sonido de rock experimental entre la distorsión de las guitarras y los teclados. Las letras son energéticas y altisonantes, combinando a veces con spoken word. La sección rítmica fue la más destacada, con el power house de la batería y el bajo, siempre punzante y a tiempo, marcando el inicio y el fin de las canciones. El saxofón aportó el toque ecléctico final que emana de la banda. Dejaron en el escenario una vibra alta, precisa para el siguiente acto: el principal.

Se tuvo que esperar un poco más para disfrutar de Sisters of Mercy, ya que sus ingenieros de sonido trabajaban en las consolas y los instrumentos de manera quirúrgica para que la experiencia fuera inolvidable. La tensión y el nerviosismo del público crecían, listos para explotar, aumentando el nivel energético que ya se sentía en la multitud. Eso sí, Doktor Avalanche ya estaba listo para poner a bailar a diestros y siniestros con su poderosa, eléctrica y legendaria base rítmica.

The Sisters of Mercy aparecieron tras la cortina de humo creada por las máquinas generadoras, y ahí se vio, en todo su esplendor, la figura mítica de Andrew Eldritch. La banda inició con “Don’t Drive on Ice”, y desde el principio la reverencia y la alegría del público fueron absolutas. La gran mayoría de los asistentes, vestidos de negro, bailaban, estupefactos, tomando, sonriendo y divirtiéndose.

La reverencia fue mutua. La banda se mostró atenta y empática con su público en todo momento. Eldritch hilvanó un par de oraciones en español, logrando comunicarse con una fan:
—¿Cómo te llamas?
—Vanessa.

La comunicación entre el legendario músico y la afortunada fan se dio a lo largo de todo el concierto. Asimismo, el entusiasmo de los guitarristas fue siempre latente: Kai, con su kimono, daba vueltas y vueltas, dejando su largo cabello a merced de la gravedad, bailando y animando al público; Ben Christo señalaba al público sonriente, ejecutando los riffs de manera perfecta y creando solos increíbles y poderosos que hacían levitar por momentos. El público no dejó de corear en varias ocasiones: “¡Sisters, Sisters, Sisters!”.

Entre las canciones que animaron la fiesta se encontraron: “Doctor Jeep / Detonation Boulevard (medley)”, “I Will Call You”, clásicos como “Alice”, “Dominion/Mother Russia”, “Marian”, “Eyes of Caligula”, seguidas de “Quantum Baby”, “When I’m on Fire”, para cerrar con “Lucretia My Reflection” y “This Corrosion”.

Todos los asistentes salieron con una obscura satisfacción plena, a la noche brillante del martes en la caótica y mágica CDMX.

Agradecemos a Zepeda Bros Music Group por las atenciones brindadas para la cobertura del evento.

Written By
More from Riff Vicious
El Tri de México en el Palacio de los Deportes: 58 años de rock and roll popular
Antes de que las luces del Palacio de los Deportes se fundieran...
Read More
Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *