La noche del domingo 18 de mayo será recordada como una de las más intensas y memorables para los fans del metal progresivo en la Ciudad de México. La banda australiana Ne Obliviscaris ofreció un contundente y emotivo espectáculo en el escenario principal del Circo Volador, marcando el gran cierre de su gira mundial, antes de regresar a su natal Australia.
La promotora Cacique Entertainment fue la encargada de hacer este gran show. Con una duración de dos horas, el concierto fue un viaje sonoro lleno de virtuosismo, intensidad emocional y una conexión palpable entre la banda y el público. Desde los primeros acordes, los asistentes estaban muy emocionados, corearon, ovacionaron y se dejaron llevar por la compleja y envolvente propuesta musical del sexteto australiano.
El setlist incluyó temas emblemáticos como “And Plague Flowers the Kaleidoscope” y “Equus”, que fueron recibidos con euforia por los fans mexicanos. La ejecución impecable del violinista y vocalista Tim Charles, en conjunción con la voz gutural de Dorton, fue uno de los puntos más celebrados de la noche.
Entre canción y canción, los miembros de Ne Obliviscaris no escatimaron en muestras de gratitud. “México, ustedes son una locura. Gracias por darnos el mejor final de gira que podríamos haber soñado”, expresó Tim Charles visiblemente conmovido, provocando una ovación ensordecedora. Para los seguidores de la banda y del metal progresivo, el concierto fue más que un espectáculo: fue una experiencia catártica, un ritual compartido que confirmó por qué Ne Obliviscaris se ha ganado un lugar destacado en la escena internacional.
La Ciudad de México fue, sin duda, testigo de un gran cierre de tour, en el que la banda dejó claro que su vínculo con el público mexicano es fuerte, sincero y —como su nombre lo indica— inolvidable. Prometen volver pronto y se disculparon por el retraso.
Redacción y foto: magdalan
