Que mejor que conmemorar el día del amor y la amistad que con una nueva probadita de glam moderno,
Los valencianos Jolly Joker vuelven a irrumpir en la escena musical con su nuevo álbum homónimo. Si lo que buscan es un buen LP que les haga una buena compañía en un largo camino de carretera, o bien, hacer un nostálgico viaje al pasado a la añorada década de los 80s, este álbum definitivamente es para ustedes.
La banda no busca ser pretenciosa, pero no por eso quiere decir que no sea un trabajo de calidad. Todo lo contrario, de hecho, pues nos ofrecen un álbum de fácil disfrute, con tracks sencillos y pegadizos que con su sencillez nos enganchan a escucharlo hasta el final.
El disco arranca con el tema “World Collapse”, y desde el inicio nos dejan bien en claro la casta de donde provienen sus influencias y con las que moldearon su sonido. Los riffs de guitarra, aunque clásicos, son bastante funcionales como para posicionar la pieza en cualquier estación de radio y ser un hit.
“Shotgun” vuelve a abrazar las raíces de los acordes básicos, y un speach casi susurrado del vocalista Lazy Lane funcionan como la antesala para incrementar el ritmo y velocidad conforme transcurre la misma, “I Just Wanna Kiss You” cumple el rol de la pieza “picara” del material y “What The Hell” continua con el toque coqueto, característico de las bandas del pasado de las que los Jokers beben de la fuente de sus influencias.
“Broken Glass” baja el ritmo, pero lo sigue manteniendo sumamente disfrutable. Una pieza mas tranquila y con tintes melancólicos, sin dejar de lado la esencia sleazy.
“Demons Dance” nos da un pequeño respiro, al ser un elemento un tanto mas pasable, pero de inmediato resuena “Enough”, la cual brilla por un prominente bajo, interpretado por el bajista sencillamente llamado “Luke”.
“My Little Cadillac” le guiña el ojo al viejo pero no olvidado blues. Acordes rápidos pero bien ejecutados y melódicos la convierten en un track incluso, bailable.
“Sweet Addiction” le pone fin a este paseo por el glam, siendo fácilmente y sin duda alguna una pieza coreable en cualquier recital.
Si alguien debe llevarse la medalla a mejor ejecución en el estudio, sin duda alguna ese debería de ser Lane. Su voz es una perfecta mezcla entre Michael Matijevic y Sebastian Bach.
Amado por unos, odiado por muchos otros, el glam metal desde hace muchos años ya se consideraba un genero muerto, pero basta con reproducir “Jolly Joker” para tranquilizar nuestros adentros y saber que aun hay extraordinarios musicos que no lo dejan morir, y le tienden la mano para darles un nuevo aire en tiempos modernos.
Canciones recomendables:
.Shotgun
.Broken Glass
.What The Hell
.Enough
.My Little Cadillac
.Sweet Addiction
