La banda virtual más brutal de todos los tiempos Dethklok, se presento por primera vez en solitario en la Ciudad de México, en el escenario principal del Circo Volador, como parte de su celebración de “20 Years of Brutality”, coincidiendo con el aniversario de la serie que dio origen a este proyecto “Metalocalypse”. Tras el éxito que tuvo la banda en el MxMFVIII, desató el apocalipsis animado en la CDMX.
Brendon Small, el creador de la serie, ha convertido un concepto de 5 metaleros de Brutal Death Metal, en una historia de músicos excepcionales e influyentes en el planeta, que con sus riffs se han ganado al publico conocedor del concepto.
La velada arrancó motores con los nacionales PATTERN, quienes cumplieron con creces la difícil tarea de calentar los ánimos. Con una propuesta sólida y pesada, la banda mexicana se ganó el respeto del respetable, preparando el terreno para lo que se venía: una auténtica masacre de death metal melódico.
Cuando las luces del Circo Volador se apagaron, las pantallas gigantes cobraron vida y como un capitulo de la serie “Metalocalypse”, los enemigos de Dethklok daban paso al anuncio del concierto, mientras que; las siluetas de los músicos tomaban sus puestos. Con Brendon Small (creador de la serie y mente maestra detrás de las guitarras y voces) a la izquierda, y el titánico Gene Hoglan en la batería, la banda en vivo decidió mantenerse en la penumbra estratégica. No hacía falta que los iluminaran: los verdaderos protagonistas de la noche estaban proyectados arriba de ellos. Nathan Explosion, Skwisgaar Skwigelf, Toki Wartooth, Pickles y Murderface comandaban el aspecto visual.
El inicio con “Deththeme” desató la locura colectiva, seguido de “Briefcase Full of Guts” y la explosividad de “Awaken”. Desde los primeros acordes, quedó claro que el sonido del recinto iba a estar a la altura. El audio fue nítido y aplastante; cada doble bombo de Hoglan retumbaba en el pecho de los asistentes como un martillazo, mientras que los intrincados solos de Small cortaban el aire con una precisión quirúrgica.
El show estuvo perfectamente sincronizado entre la música en vivo y los metrajes de la serie de Adult Swim, Metalocalypse. La comedia llegaría de la mano de Facebones, la mascota flotante de la banda, quien aparecía entre canciones para dar cápsulas educativas con un humor negrísimo, explicando las “reglas de etiqueta” de cómo no ser un idiota en un concierto de metal.
El repertorio de 18 canciones fue un viaje de pura adrenalina. Sonaron clásicos instantáneos como “Birthday Dethday”, “Murmaider” y la legendaria “Thunderhorse”. Sin embargo, los momentos de mayor catarsis en el moshpit llegaron con “Face Fisted” en donde el espíritu del Batmetal se hacia presente, mientras la banda ejecutaba el tema, de fondo se proyectaba uno de los videoclips virales por el estudio ruso ArhyBES (parodia el universo de Batman utilizando como banda sonora las canciones más brutales de Dethklok) coreada al unísono por miles de gargantas y la demoledora “Bloodrocuted”.
A pesar de la impecable ejecución musical, la noche no estuvo exenta de fricciones. Detrás de bambalinas, la estricta seguridad del staff internacional de la banda generó un ambiente tenso en el pit de prensa, limitando en exceso el trabajo de los fotógrafos locales. Y alguno que otro mala copa que aprovechaba los moshpits para aventar a los asistentes.
Dethklok demostró en la Ciudad de México que es mucho más que un chiste de la televisión o un proyecto de estudio. Lo que Brendon Small y su ensamble de virtuosos trajeron a México fue una cátedra de metal extremo, un espectáculo audiovisual de primer nivel y, sobre todo, una celebración por los 20 años de una serie que cambió la cultura del metal para siempre.
Agradecemos Aurum Producción y FullSound por las atenciones prestadas para la cobertura del evento.
