La fiesta de bienvenida del Solidari Rock Fest reunió a amantes del rock en una noche inolvidable llena de energía, pasión y buena causa, La lucha contra el Cáncer. Bajo la organización de Jordi, quien donó el 100% de los beneficios a la lucha contra el cáncer a diferentes asociaciones, el evento combinó música de alto voltaje con solidaridad.
La fiesta de bienvenida del II Solidari Rock Fest arrancó con la actuación de VLTRAVELLUM, quienes afrontaban un momento clave: su concierto debut. Y lo hicieron con una propuesta directa, valiente y cargada de clásicos que conectaron rápidamente con el público.
Desde el inicio, la banda apostó fuerte con Seek & Destroy, dejando claro que no iban a pasar desapercibidos. Le siguieron cortes como Symphony Of Destruction y Fight Fire With Fire, demostrando solvencia a la hora de enfrentarse a temas exigentes y muy reconocibles dentro del metal.
El repertorio continuó con Domination y Hail To The King, donde se empezó a notar cómo la banda ganaba confianza sobre el escenario, soltándose progresivamente y encontrando su sitio en una noche que no era sencilla para abrir.

Pero no todo fueron versiones. También hubo espacio para mostrar su identidad con temas propios como Breakdown y Redemption / The Price Of Glory, donde dejaron ver su sonido y personalidad, aportando ese equilibrio necesario entre homenaje e identidad propia.

El cierre llegó con Killing In The Name, un auténtico golpe de energía que terminó de encender a los asistentes, cerrando su actuación con intensidad y actitud. Más allá del repertorio, uno de los aspectos más destacables fue su evolución durante el propio directo: de unos primeros compases con lógica tensión a una mayor seguridad que se fue consolidando tema a tema. Un debut que deja sensaciones positivas y margen de crecimiento.
Además, su actuación formaba parte de un evento con un fuerte componente humano: un festival 100% solidario en la lucha contra el cáncer, donde cada banda suma mucho más allá de la música. VLTRAVELLUM no solo se presentaron en sociedad, sino que lo hicieron dentro de una causa que da aún más valor a cada nota.
En conjunto, una primera toma de contacto convincente, con actitud, ganas y una base sobre la que construir algo interesante dentro de la escena. El primer paso siempre es el más importante… y el suyo ha sido firme.
La noche continuo con la energía desbordante de THE WILD BOORIES, que conquistaron al público desde los primeros acordes de Morado. La atmósfera se volvió mágica con Walk With Me, mientras la banda invitaba a todos a adentrarse en su particular universo con Welcome to Boorieland con Azulejos y Girasoles.
El setlist fue un viaje emocional y musical sin pausas: Y se fue, Cinco y Caballo y Catarsis demostraron la versatilidad del grupo, entre riffs potentes y melodías pegadizas. La emoción llegó al máximo con un homenaje a Robe, interpretando Puta y Yo me quedo contigo aquí, arrancando más de un suspiro entre el público.


La segunda mitad del concierto mantuvo la intensidad con canciones como La Pantalla, Herrimina, Kombutxa y Txirrisklas, Otra Noche, Ansiedad, y un impresionante medley que dejó a todos boquiabiertos. Cerraron su actuación con la dulzura de Azulejos y Un Beso y Una Flor, dejando claro que la banda había dado un espectáculo completo, lleno de pasión, energía y complicidad con sus fans.
Una noche inolvidable que puso el broche perfecto a la fiesta de bienvenida y demostró por qué THE WILD BOORIES se han ganado un hueco en el corazón del público.

La fiesta de bienvenida del II Solidari Rock Fest tuvo un broche de oro a la altura con LUJURIA, quienes ofrecieron un directo arrollador, cargado de actitud, mensaje y puro heavy metal sin concesiones.
Pero si algo marcaba la noche, más allá de la música, era su carácter solidario. Un evento donde cada acorde, cada entrada y cada asistente sumaban en la lucha contra el cáncer, convirtiendo el concierto en algo mucho más grande que un simple show.
Desde el inicio con Escuadrón 69, la banda dejó claro que la noche iba a ser intensa. Sin dar respiro, enlazaron con No Soy Carne de Cañón y Sin Parar de Pecar, marcando un ritmo imparable que metió al público de lleno en el concierto desde los primeros compases.

El show fue avanzando con temas como Jeckyll & Mrs Hyde y Cinturón de Castidad, donde el carácter provocador y festivo de la banda se hizo más evidente, siempre acompañado del carisma inconfundible de Óscar Sancho, que volvió a demostrar por qué es uno de los frontman más únicos del panorama nacional.
Uno de los momentos más intensos llegó con Dejad que los niños se acerquen a mi, seguido de Viejo Rockero, donde el sentimiento heavy se hizo palpable entre los asistentes. La energía no decayó en ningún momento, y cortes como Sperman o Traidores y Criminales, Contra Nosotros Batallan mantuvieron el pulso alto del concierto.

La recta final fue un auténtico golpe sobre la mesa, con temas como María Martillo, Merece la Pena y Estrella del Porno, combinando ese equilibrio entre crítica, diversión y esencia rockera que define a la banda.
El cierre llegó con Joda a Quien Joda y el himno Corazón de Heavy Metal, coreado con fuerza por el público, poniendo el broche perfecto a una actuación memorable.
El directo fue, en conjunto, atronador: sonido potente, actitud desbordante y una conexión total con el público. Lujuria no solo cumplió sobre el escenario, sino que volvió a demostrar su compromiso con causas que importan, formando parte de un evento donde la música se convierte en herramienta de apoyo y concienciación.

En una noche así, el heavy metal no solo se escucha… también se siente y se utiliza para algo más grande.
Porque si algo quedó claro, es que el rock sigue vivo… y cuando se une a una causa solidaria, lo es aún más.
