Trouble: El milagro que llegó al Circo Volador

La tarde-noche del sábado 5 de septiembre ya tenía nombre: Trouble. Después de décadas de espera, la legendaria banda estadounidense finalmente pisaba por primera vez el Circo Volador de la Ciudad de México, y para muchos de los que estuvimos ahí, aquello tenía más de sueño cumplido que de simple concierto.

Desde finales de los años setenta, Trouble comenzó a construir un sonido que terminaría siendo fundamental. Cuando la banda empezó a desarrollar una manera particular de entender el rock,  sus riffs pesados, atmósferas oscuras y una sensibilidad cercana al blues ayudaron a construir las bases de lo que después conoceríamos como doom metal. Con el paso de los años, su influencia alcanzaría también al stoner rock; creando una identidad propia alrededor de canciones oscuras y poderosas.

Y esa noche, después de tantos años, tocaba comprobarlo en vivo.

Una noche que comenzó con talento mexicano

Mientras la tarde se convertía lentamente en noche, el público comenzó a llegar al Circo Volador. Se respiraba esa ansiedad que aparece cuando la banda principal representa algo especial para quienes llevan años siguiendo su música.

La primera descarga estuvo a cargo de Arkham, quienes calentaron el escenario con su heavy metal clásico. Su participación funcionó como una llamada para que el público se acercara y comenzará a preparar la garganta.

Después llegó MilBuitres, una banda difícil de encerrar dentro de una sola etiqueta. Su propuesta se mueve con libertad entre diferentes terrenos del metal, demostrando que no siempre es necesario ponerle un nombre exacto a todo para conseguir que una canción golpee con fuerza. Con la energía a tope, dejaron el escenario listo para lo que todos estábamos esperando.

Pero todos sabíamos cuál era el momento que estábamos esperando…

Finalmente Trouble, entonces ocurrió…

Cuando Trouble apareció, el Circo Volador respondió con una energía impresionante. En ese instante pensé en todas las veces que había escuchado sus discos imaginando cómo sería tenerlos enfrente. Ahora ya no había imaginación: Trouble estaba tocando en la Ciudad de México.

La banda comenzó con “The Tempter”, tema incluido en Trouble / Psalm 9 , su primer álbum de estudio, lanzado en 1984. Desde el primer riff quedó claro que la noche tendría un protagonista absoluto: El peso de las guitarras.

No tardé en quedar atrapada por esa combinación de doom/stoner, una fórmula que Trouble ayudó a desarrollar mucho antes de que estas etiquetas se convirtieran en parte habitual del vocabulario de la música pesada.

Riffs que atravesaron generaciones

El concierto avanzó con “Assassin” de su álbum Trouble / Psalm 9 (1984) y “Mr. White” de Manic Frustration (1992). Escucharlas en vivo tuvo una sensación especial porque no se trataba simplemente de canciones antiguas; seguían sonando enormes.

Después llegó “Psychotic Reaction”, perteneciente a Trouble  (1990), demostrando que la historia de Trouble no puede reducirse únicamente a su primer disco.

Psalm 9 frente a nosotros

Pero si hubo un momento capaz de recordarme por qué esta banda ocupa un sitio tan importante en la música pesada, fue “Psalm 9”.

La canción pertenece al álbum debut homónimo, Psalm 9, publicado originalmente en 1984. Escuchar ese material en directo, décadas después de su aparición, fue como abrir una cápsula del tiempo y descubrir que todavía conserva toda su intensidad

También llegó “All Is Forgiven”, de Trouble (1990), el público respondió manteniéndose completamente conectado con la banda.

Supernaut para cerrar el círculo

Cuando pensé que la noche había terminado, Trouble volvió al escenario.

El encore fue “Supernaut”, clásico de Black Sabbath incluido en Black Sabbath Vol. 4 de 1972. Para mí, no pudo existir una mejor manera de cerrar la presentación.

La elección tenía un significado especial. Black Sabbath abrió uno de los caminos que Trouble recorrería después con su propia personalidad, llevando el peso de aquellos riffs hacia territorios que terminarían siendo fundamentales para el doom metal.

 

Una noche que tardó décadas en llegar

Al salir del Circo Volador me quedó una sensación difícil de explicar. Había visto a una banda que durante años perteneció a mis audífonos, a mis discos y a mi imaginación, pero que finalmente se convirtió en una experiencia física: Amplificadores, riffs, volumen y un público entregado.

Trouble llegó tarde a México, pero llegó con todo su peso histórico

Y quizá por eso la noche fue tan especial. Porque no solamente vimos a una banda legendaria tocar sus canciones. También fuimos testigos de cómo varias décadas de historia del doom y del heavy metal podían concentrarse en un escenario y durante un preciado momento, sentirse completamente vivas. Para quienes esperamos tanto tiempo, el milagro finalmente ocurrió.

Aquí puedes ver nuestra galería fotográfica 

Agradecemos  a   Metal Fabrik  // Unholy Prods Mx.   //  Circo Volador  por las facilidades que nos brindaron para realizar nuestro  cubrimiento.

Written By
More from Reyisa
Liv Kristine iluminó una fría noche en la CDMX
Hay conciertos que se disfrutan y otros que permanecen contigo mucho después...
Read More
Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *