Había una vez, en la vieja Italia, un músico con formación en la música de cámara o “clásica” con una atracción hacia el metal que no podía ser erradicada; si bien el metal y la música clásica han estado separadas por ideologías y apariencia, lo cierto es que al final, ambos son géneros musicales con sus respectivas características y reglas que hay que seguir; es por eso que el músico Francesco Paoli formó varias bandas y concluyó su formación como músico de cámara antes de reunir a las personas que formarían Fleshgod Apocalypse en el año de 2007. Supongo que puedes decir que las buenas cosas toman tiempo. Después de grabar demos, probar músicos y obtener el sonido que estaba buscando, Paoli dejó de lado todos los proyectos que tenía para dedicarse de lleno a que Fleshgod Apocalypse alzara el vuelo; todos los proyectos menos uno: el alpinismo.

Las primeras grabaciones fueron un experimento mezclando el metal en elementos de orquesta como coros femeninos, piano, vientos y cuerdas, tomando la estética del metal y mezclándolo con la estética barroca, muy apropiada para la Italia del Renacimiento. Para el año de 2011 y con dos álbumes de estudio, comienzan una gira Europea que los llevará a festivales y a los grandes foros del viejo continente, una ascenso vertiginoso que culminaría en su primera gira por los Estados Unidos y para el año 2012 estaban haciendo gira por Sudáfrica apoyando bandas locales y haciendo crecer la escena sudafricana del metal, algo que no escuchas que muchas bandas de metal suelan hacer.


Así que la banda de Perugia, Italia continuó su travesía en los obscuros caminos del metal. Hasta el año de 2021 cuando la afición por el alpinismo de Francesco Paoli cobró una casi trágica cuota: cuando escalaba una montaña local -aparentemente algo sencillo para alguien experimentado- sufrió una estrepitosa caída que casi le cuesta la vida. Hemorragias internas, fracturas, la destrucción casi completa de uno de sus codos y la amenaza de una posible amputación de su brazo derecho, además de la inserción permanente de una prótesis para reparar los nervios y su destrozado codo fueron solo algunas de las consecuencias de la caída; afortunadamente pasado el tiempo de recuperación y debido a la férrea voluntad de Paoli y su deseo de seguir haciendo música, su recuperación fue algo que podrías llamar milagrosa. Y claro, la música fue parte de la terapia. Junto con el pianista y compañero de banda Francesco Ferrini idearon el sexto y más importante disco de su carrera: Opera. Alejándose de su habitual sonido death metal, maximizaron e incrementaron los elementos sinfónicos y se enfocaron en la caída y recuperación de Paoli (o como el lo llamaría “su baile con la muerte”).

Opera de Fleshgod Apocalypse es un disco ambicioso hecho por músicos con formación profesional, suena muy bien pero el concepto del disco es lo que destaca y llama la atención después de un par de veces de escucharlo, es un disco conceptual que tiene diálogos directos con la esperanza, tiene como mensaje nunca perder la fe y la valiosa lección de que las cosas malas siempre van a pasar en la vida; lo importante es cómo reaccionamos a ellas. Cargado de simbolismos y melodías que van de la guitarra al piano y de regreso, Opera es el resultado del accidente de Paoli con una banda de metal y una orquesta sinfónica que narra las reflexiones de una persona que ha comprendido que la vida no es para siempre y que ha aceptado su fragilidad, en otras palabras, es la historia de alguien que ha visto su propia muerte cara a cara y vivió para contarlo.


Este 30 de septiembre Fleshgod Apocalypse presentará su metal sinfónico en el foro Indie Rocks! de la Ciudad de México como parte de su gira latinoamericana, una excelente oportunidad para escuchar a estos virtuosos músicos italianos y su baile romántico con la muerte.
