En medio del caos de esta Ciudad, la fuerza del dragón se apoderó del Circo Volador haciéndolo vibrar con himnos que evocan la eterna lucha entre el bien y el mal en busca de la gloria.
Dragonforce se presenta en una noche que se sintió como el soundtrack del Armageddon, ofreciendo una auténtica fiesta apocalíptica. Tras una breve espera, el dragón irrumpe en el escenario con “TRON legacy (end Titles)” de Daft Punk como intro. Los gritos de los guerreros resuenan listos para celebrar el renacimiento del dragón y deleitarse con sus estruendosos rugidos, acompañados por un despliegue de luces que simulan el fuego que emana de su pecho, mientras que imágenes épicas proyectadas en la pantalla nos transportan a nuestras mejores épocas de videojuegos, exponiendo magistralmente un power metal lleno de riffs electrizantes y solos virtuosos, narrando historias sobre batallas heróicas e incluyendo voces que alcanzan notas muy altas e interpretaciones dramáticas.
Temas como “Revolution Deathsquad”, “Cry Thunder” y “Ashes from the Dawn” dan inicio a este impresionante repertorio, con la voz de Marc Hudson representando el corazón del dragón. Su interpretación libera un torrente de energía, donde cada acorde, potenciado por Gee Anzalone en la batería, Herman Li y Sam Totman en las guitarras eléctricas y Alicia Vigil en el bajo, retumba como un trueno, recordándonos que, en medio del desorden, la fuerza del dragón sigue desatando su poder indomable.
La noche estuvo llena de momentos épicos, especialmente cuando Marc se dirigió al público para presentar a su relativamente nueva integrante: “¡Somos Dragonforce y venimos de Londres, Inglaterra! Estamos muy emocionados de regresar aquí a la grandiosa Ciudad de México. Amigos, han pasado 10 años desde que Dragonforce tocó en América Latina…así que, por favor, den la bienvenida a Alicia Vigil en el bajo”, exclamó el vocalista antes de continuar.
“Este tour nos ha llevado a Chile, Argentina y Brasil, pero ustedes, México, están ‘pateando todos los traseros’.” Con estas palabras, Marc se preparó para interpretar “Power of the Triforce”, no sin antes preguntar al público si había gamers presentes, ya que esta canción, de su más reciente álbum titulado “Warp Speed Warriors”, fue inspirada en “The Legend of Zelda”, al igual que muchas otras en diferentes videojuegos. Sin embargo, no estaría completa sin la presencia de Cuco, la gallina que, lamentablemente, nunca regresó a salvo al escenario.
Más himnos continuaron como “Soldiers of the Wasteland” y “The Last Dragonborn”, inspirada en el videojuego “Skyrim”, así como “Black Fire”, “Fury of the Storm”, “Valley of the Damned” y “Doomsday Party”, otra de las canciones de su último trabajo discográfico que la banda define como disco metal.
Otro momento memorable ocurrió cuando Herman Li tomó el micrófono: “¿Qué tal, Ciudad de México? Estamos muy felices de estar aquí, y sé que esto no es un festival de nu metal (haciendo referencia al festival Nu Metal Revolution), así que muchas gracias por elegir a Dragonforce para su noche de sábado…y no se lo digan a nadie, pero hemos tocado en muchos shows alrededor del mundo durante 10 años. No pongan esto en internet, pero Ciudad de México, ustedes son los mejores”. Tras recibir una ovación, el guitarrista añadió en español: “Hijos de p***, muchas gracias”.
Así pasamos a la última escena de la noche, sumergiéndonos en un enfrentamiento musical con versiones de “My Heart Will Go On” de Celine Dion y “Wildest Dreams” de Taylor Swift. Sin embargo, la verdadera fuerza se desató con himnos como “Highway to Oblivion” y “Heart of the Dragon”, mientras que el clímax llegó con “Through the Fire and Flames”, la canción más esperada, que resonó como un poderoso rugido de guerra, elevando al dragón hasta lo más alto del cielo y llevándonos a tierras de devastación y desolación, donde la música se convirtió en el arma principal y nuestros cuerpos en el auténtico campo de batalla.
Agradecemos enormemente a Dilemma Conciertos y a ACK Promote por permitirnos cubrir este inolvidable evento.

Nota: La foto de portada pertenece a Germán García para Dilemma Conciertos. Las demás, son de mi autoría.


