El rock mexicano está oficialmente de fiesta. Tras una etapa de pausa y proyectos paralelos que mantuvieron en vilo a su fiel comunidad de seguidores, Fobia ha confirmado su esperado regreso a las grandes ligas con un par de presentaciones inolvidables en la Ciudad de México. La cita para este reencuentro masivo tendrá lugar este viernes 23 y sábado 24 de octubre en el emblemático Palacio de los Deportes, recinto que volverá a retumbar con la energía disruptiva y el estilo único que definió a toda una época.

La noticia ha desatado una auténtica ola de nostalgia y euforia entre los melómanos de distintas generaciones. La respuesta del público fue inmediata: tras agotarse en tiempo récord las entradas para la primera fecha anunciada, la agrupación conformada por Leonardo de Lozanne, Paco Huidobro, Cha!, Iñaki Vázquez y Elohim Corona no dudó en abrir una segunda cita en el Domo de Cobre para asegurar que ningún fanático se quedara fuera de la celebración.
Para estas noches especiales, el quinteto ha preparado una producción técnica y audiovisual de primer nivel, pensada para elevar la experiencia inmersiva y acompañar un viaje sonoro que abarcará más de tres décadas de trayectoria impecable. El repertorio promete repasar desde las bases crudas de su álbum debut homónimo hasta la sofisticación alternativa de producciones fundamentales como Amor Chiquito, Leche y Rosa Venus. Así, el público capitalino podrá corear a todo pulmón verdaderos himnos generacionales como “El microbito”, “Veneno vil”, “Hoy tengo miedo”, “Vivo”, “Hipnotízame” y “Revolución sin manos”.
Por si fuera poco, la velada estará cobijada por una curaduría musical que rinde tributo al ecosistema del rock nacional. Las fechas contarán con las actuaciones especiales de Titán y Meme del Real como actos invitados, encargados de encender los motores del recinto antes del plato fuerte.
Con este doblete en puerta, Fobia no solo celebra su legado, sino que demuestra la vigencia y la vitalidad de una propuesta que sigue marcando el pulso de la música en español. El Palacio de los Deportes se prepara para ser testigo de una fiesta inolvidable donde el pasado, el presente y la distorsión se encontrarán una vez más.
