CRÍTICA: BLACK CORONA -“THE MISSION” (2020)

Para empezar a dar forma a este comentario, debo decir que hasta hoy no me había interesado por un género que parece incipiente dentro de los muchos subgéneros del metal, pero que, no obstante, lleva gestando la identidad de su sonido desde los mismísimos años 90’s.

Quiero hablar en esta ocasión, de la banda austriaca BLACK CORONA con su primer álbum “The Mission”, lanzado el pasado mes de mayo de 2020 por el sello Art Gates Records. El disco se compone por 9 temas, en los que plasman su propuesta en 42:57 minutos. La agrupación, conformada por 4 integrantes, se mantienen en las líneas de Groove Metal, encontrando algunas intenciones en querer sonar un poco a “In Flames”, tal vez un poco a “Arch Enemy”, tal vez un poco a “Dark Tranquility”.

Hay que decir que “The Mission”, tal cual como lo dice en su título, trata de la eterna misión humana de generar un cambio en el actuar actual para evitar consecuencias directas en el acontecer futuro. En este punto, al leer un poco la letra de la canción que titula su trabajo, fue inevitable relacionarlo con el cambio climático, el gran problema que significa para la raza humana y las pequeñas formas de generar conciencia al respecto. Sin embargo, ya ubicándolos en el contexto creativo de la agrupación, les quiero contar lo que encontré en su propuesta musical.

Líneas más arriba les dije que hay algunas intenciones de sonar a las bandas citadas; sin embargo, es una apreciación a la que llegué teniendo en cuenta que de acuerdo con su sonido, entiendo que pueden ser grandes influencias, pero no más.  La línea melódica de las guitarras no tiene discusión en la identidad de su género y menos aún el uso permanente de voces rasgadas alternadas con voces limpias, pero hay varias cosas que considerar antes de querer encontrarles parecidos o similitudes a los grupos objeto de su admiración.

Debo decirles que el disco a pesar de ser relativamente corto, pues como les comenté, dura 42 minutos, son 42 minutos que logran sentirse mucho más largos; son 42 minutos que en definitiva no logran interesar al oyente al punto de lograr hacer que se repita la reproducción del álbum. Quise escucharlo en distintas ocasiones y contextos, pero tuve siempre la misma sensación. Me entristece muchísimo referirme así de un trabajo que con su proyección y producción pudo ser mejor, pero a esta altura, no les puedo ni les quiero mentir.

Como les dije, la alternancia entre voces rasgadas y limpias es permanente, la voz limpia se caracteriza por ser notablemente más sobresaliente; no tanto así la rasgada, pues la encontré supremamente plana y forzada; sentí que incluso Mario Fetz  sufrío en varias de las canciones e indiscutiblemente me preocuparía muchísimo encontrar ese desempeño vocal en vivo porque no alcancé a distinguir muy bien si varios de sus matices son producto de una buena producción o un sobreesfuerzo vocal.

En igual sentido, “The Mission”, para ser un álbum debut de una banda que ya se encuentra reclutada bajo un sello, sorprendentemente, no sorprende. Sí, hay una influencia melódica notable en las guitarras, pero es apenas una pincelada bajo la capacidad de artistas que apostarían a darle un mayor protagonismo en las cuerdas: No encontré un solo memorable o un riff que lograra darle un peso especial a este álbum. Encontré, por el contrario, 9 temas con un sonido extrañamente similar entre todos y encontré siempre una percusión que apareció sólo para hacer interesante cada canción unicamente durante 10 segundos.

Su sonido desafortunadamente no crece, no envuelve. Está ahí y pasa prácticamente como música ambiente: Desapercibida. En varios puntos del álbum hubo la intención de explorar al lado del Death Metal melódico pero lo evaden insertando una y otra vez el mismo riff y repitiendo la fórmula en cada canción.

Lo que me parece más increíble  es que tres de sus integrantes vienen de participar o están participando en proyectos relacionados con el género: Herbert Sopracolle participa desde el año 1992 en la poderosísima banda Lost Dreams -háganse un favor, si les gusta el Metal Core, o el Death Core, escúchenla-  Mario Fetz, su voz, ha participado en 2 proyectos más; Fabian Straue, su baterista, es actualmente baterista de Eden´s Decay; tal vez el único que está haciendo escuela en el concepto músical de  es Jerry Jerabek, quien participó anteriormente en una banda Folk; pero llegado a esto, es increíble pensar que 4 personas con una vida musical activa, no hubiesen logrado impresionar más aún con un álbum debut contando con el apoyo de su sello.

Por el momento, me queda la amarga sensación de no recomendarla, o tal vez lo haría diciéndoles que lo hago sólo bajo su propio riesgo, invitándolos siempre a tener un criterio propio acerca de la música extrema y, sobre todo, de las críticas que podamos llegar a tener quienes nos dedicamos a reseñarla y entenderla.

Finalmente, sólo me resta decir que el buen mensaje del álbum, que el poder de La Misión que se quisieron poner a cuestas, no convence en la contundencia de su sonido o en el poder de su música y que, por el contrario, esperaría a futuro un trabajo mucho más estructurado, estable y menos monótono como el que escuché en esta oportunidad.

BLACK CORONA – “The Mission”; 3/10.

 

Black Corona – “Sweet Shadow” (Official Video)

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