5 relatos de horror imperdibles

La literatura de terror es un oscuro placer que muchos disfrutan. Lo que vive en las tinieblas, las voces de olvidados pasados, seres ignotos y monstruos que amenazan una frágil realidad nos han apasionado a muchos, durante ya varios años. Este género literario nos confronta con aquellas emociones con las cuales la sociedad no quiere lidiar, es una escritura que aborda los temas que transgreden el constructo social; su finalidad es transmitir miedo por medio del placer estético de la lectura. Quizás ahora al leer ciertos relatos no nos causen miedo; sin embargo, hay que desplazar nuestro horizonte de expectativas y ver que aquellos escritos representan lo miedos de diferentes épocas y que todas esas sombras aún son latentes en la actualidad.

El género de terror nació en un siglo cubierto por las luces de la razón. La ilustración, el pensamiento científico y el espíritu del positivismo se derramaban por todos los sitios y el Clasicismo reinaba en la psique del hombre «moderno». En este panorama surge una negra mortaja que se desliga de toda lluminosidad; buscó en un incómodo y bárbaro pasado. Apareció el romance gótico, que buscaba acercarse a los temas del pasado, pero bajo el influjo de la escritura de la novela moderna. Los elementos que distinguieron a ese género y que siguen siendo las bases de todo escrito de terror, según David Punter, son: el tabú, la paranoia y la barbarie. Asimismo, en la novela gótica uno de los principales motivos que le da vida a la narración es el pasado siniestro, representado en la figura del castillo, un motivo arquitectónico que se ha ido transformando con el paso del tiempo, pero que nunca ha dejado de ser el símbolo de un tiempo arcaico y lóbrego.

 Breve historia

La primera obra de terror escrita fue El castillo de Otranto( 1764) de Horace Walpole, obra clave en la literatura gótica e imitada hasta el absurdo. Después de aquel libro, podemos ver la aparición de otras grandes obras del género como Los misterios de Udolfo(1794) de Ann Radcliffe, el Monje(1796) de Matthew Lewis y Melmoth el errabundo (1820) de Charles Maturin. Con el último libro se cerró la literatura gótica, no obstante, esas obra nutrieron a nuevos escritores que se atrevieron a llevar la literatura de terror a diferentes lugares. Podemos ver la aparición del cuento de fantasmas, el gótico victoriano, el horror cósmico y más evoluciones que aún conservan como esencia el tabú, la paranoia y la barbarie.
Después de esta pequeño resumen sobre el origen de la literatura de terror, quisiera recomendar una serie de relatos para que disfruten de esta temporada. La mención de estos no tendrá ningún spoiler, sólo algunas descripciones para invitarlos a leer.

5 relatos de horror

El primero es La pata de mono de W. W. Jacobs, un breve cuento de terror, que incluso podemos ver en los Simpson, en el cual una familia pobre, por pura coincidencia, se encuentra con un objetivo capaz de cumplir cualquier deseo, sin embargo, todo debe pagarse de algún modo y no todo deseo se cumple cómo debería. El texto nos cuestiona sobre si desear algo nos dará lo que realmente anhelamos

El segundo es uno de los mejores escritos de terror de todos los tiempos. Los Sauces de Algernon Blackwood. Una historia que quiebra los límites de la realidad y nos lleva a terrenos que el hombre no conoce y en los cuales no debería de indagar. El ser humano no es la medida ni el centro del universo; además, desconoce más de lo que conoce. El relato nos narra un viaje, en cual nuestros protagonistas encontrarán un lugar inquietante y siniestro donde lo que hay ahí los llevará los límites de la locura. Un cuento con sombrías y magistrales descripciones que harán que inquietantes sensaciones nos inunden.

 

La tercera recomendación es un texto de unos de los personajes que perteneció al círculo de Lovecraft. El escritor Frank Belknap Long con la tenebrosa historia de los perros de Tindalos. Un relato de horror cósmico en el que un erudito encuentra ,en un viaje a inicio de los tiempos, a unos seres horriblemente antiguos y más allá de la compresión humana. La paranoia, la locura, el misterio y un funesto destino son los elementos que dan vida este relato, que es un verdadero clásico del terror.

En cuarto lugar el relato que les recomiendo leer es La Piedra Negra de Robert E. Howard, conocido como el padre de Conan el Bárbaro. En esta obscura pieza un ocultista e investigador se lanza a investigar un antiguo monolito, que la gente dice que tiene una horripilante leyenda. En los pasajes de este lóbrego cuento hallaremos los vestigios de un negro culto y el porqué aquellas ruinas son el sinónimo de insanas pesadillas. En una excelsa muestra de maestría el americano nos regala un digno y escalofriante relato que se inserta dentro la mitología de Lovecraft.

Como última recomendación les digo que se acerquen a El Dios Pan de Arthur Machen. Un texto que nos deja con la inquietud de qué es lo que hay en el mundo antiguo, en esos parajes de antiguos y siniestros dioses que el humano ha olvidado. Historia dividida en ocho partes que parecen no estar unidas, pero dentro de cada una de ellas deambula «algo» que observamos y no vemos. Lo arcaico y siniestro se presenta para atentar contra el hombre moderno y dejar testimonio de que siempre hay algo más allá del reino de ser humano y la razón.

Inquietantes y siniestras historias para leer en una apacible noche. Espero que nuestros lectores puedan acercarse a estos textos; vean que hay más autores y no todo se resume a Stephen King. Sigan ejercitando la lectura, porque entre más leamos mejor podremos comprender nuestra realidad.
Metal obscura les desea dulces pesadillas

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